“Él y yo hemos luchado andando de la mano”

Doña Eleida de Farrugia

Por Egbert Lewis

Cincuenta años de casados. Toda una vida llevada por dos personas que han dado su grano de arena por brindar lo mejor para el engrandecimiento de la hípica en nuestro terruño: Don Luis Humberto Farrugia y doña Eleida Quiróz Carles.

Al escribir de Doña Eleida, podemos dar por hecho que esta penonomeña de nacimiento, ha brindado su vida completamente a la buena convivencia  con su esposo para luchar, andando de la mano, y como ella dice: Estar con él, en las buenas y en las malas.

Él es un hombre luchador, que trabaja por mantener su prestigio y es un personaje muy sacrificado por su profesión, describe doña Eleida al hombre que por más de medio siglo ha sido su esposo, compañero y amigo.

Con 4 hijos (3 varones- 1 mujer) y 7 nietos, los tres varones dedicados a la hípica completamente, de una u otra manera, han dado frutos a la familia Farrugia, apellido sinónimo de hípica en Panamá. Siempre he dicho que él pone las semillas y yo las riego, señala Doña Eleida sobre su relación con Don Luis Humberto Farrugia.

UNA VOCACION

En relación a sus hijos Doña Eleida considera que ellos mismos tuvieron como vocación el dedicarse a la preparación de ejemplares, la misma les ha dado momentos de felicidad y alegría.  Sobre el hecho a que sus hijos puedan mantener el prestigio construido por su padre, ella considera que sus descendientes pueden luchar mucho y mantenerse a la vanguardia de la profesión.

Doña Eleida, se confiesa amante de la hípica, pero siente más simpática por la crianza de equinos y por ello siempre estuve de acuerdo con que el “MAGO” incursionara en esa faceta con la reconocida finca “Los Tamarindos”, terreno que ha brindado satisfacciones a sus fundadores.

“Comenzamos la cría en “El Sitio”- urbanización ubicada a 3 minutos del hipódromo juandieño-con tres (3) yeguas embazadas alrededor de 1970. Tenemos 36 años de haberla adquirido, originalmente con la mentalidad de formar la residencia de la familia.  Allí nació Marcos (Tony) Antonio, hoy día Veterinario de profesión”, relata con evidente satisfacción.

 

ESOS MOMENTOS

Cuestionada sobre el momento más inolvidable en relación a la hípica, responde sin titubear: “Todos son importantes, pero especial recuerdo guardo de la compra, en Chile, que hicimos el caballo “MELINCUE”. Traimos ese caballo a Panamá con nuestro dinero (20 mil dólares) con la idea de correrlo bajo la franela del Stud Buena Fe, pero la suspensión impuesta por el Gerente General de la época, Ricardo Estripeaut, que impedía el ingreso del “MAGO” al hipódromo, nos privó de correr al caballo y allí surgió una persona que nos compró el ejemplar: Víctor Tawachi.

Melencue ganó muchas carreras, incluyendo el clásico Presidente de la Republica de 1978.  “Eso fue motivo de mucha satisfacción para mí y mi esposo”, señalo la mujer que junto a su Luis Humberto Farrugia ha caminado entre la tormenta de la adversidad y la dicha del éxito.

El trago más amargo vivido por ella junto a Luis Humberto se remonta el año 1973, cuando supuestamente dieron “positivo” varios ejemplares ganadores de esa semana hípica y los mismos bajo la preparación de EL MAGO.

La prueba de laboratorio se basó en que supuestamente se detectó “Polietinenglicol” un supuesto enmascarador, comenta con evidente dominio del tema.

Luego de “mucha lucha” se logró comprobar que la medicina utilizada por Farrugia no era ningún enmascarador de drogas, versión que fue refrenada por el Laboratorio Holandés que fabricaba el medicamento, ya que el Mago consideró necesario que eses centro de medicamentos diera explicaciones de un producto que de antemano en su literatura y partes explicativas no daba visos de existir esa sustancia enmascaradora que provocó tanta divergencia y que pudo haber acabado con la gran trayectoria del personaje que con estos testimonios se le rinde homenaje.

HABLA DE JINETES

Al cambiar el tema por un momento, comenzaron los comentarios sobre las manos de seda y ella dice: “Cuando él (MAGO) escoge a un jinete ha tratado de darle todas las oportunidades. Aunque pareciera que es muy exigente, no es así, ya que trata de darle lo mejor de sus experiencias”.  Para ella todos los jinetes que han trabajado en la cuadra de su esposo la han tratado mucho con cariño, al igual que su persona hacia ellos.

Pasando y pasando experiencia, momentos que han vivido juntos, anécdotas, buenos y malos momentos, salen a relucir algunos buenos amigos; entre los muchos que tienen, Daniel Ciniglio (compadre), Salomón Malca, Arturo Wong, Isaac Tawachi, y tantos otros que serían largos de enumerar que de una u otra manera han estado en las buenas y en las malas, advirtió.

Una de las personas que Doña Eleida de Farrugia recuerda con mayor cariño y respeto es José Pablo Paredes, “Payito”. “Era un buen muchacho, escucho mucho a Luis Humberto y además siempre tomo en cuenta sus aportes para la buena marcha de la hípica en Panamá”.

Al pasar por el momento de las cosas que pudieron ser y no han sido, hablo sobre la posibilidad de que su esposo fuera Gerente General del Hipódromo Presidente Remón. Con mucha confianza responde que él hubiera hecho un buen trabajo por el Hipódromo, pero él nació para ser lo que ha hecho y no para eso, “Dios así lo quiso”.

La participación de Doña Eleida en la vida de “El Mago” ha sido trascendental, ya que como esposa, amiga, madre de sus hijos, administradora del hogar y cada papel que haya tenido que representar, ha logrado obtener buenos resultados para haber elegido lo que hoy día es la “FAMILIA FARRUGIA”.

 

Lema de doña Eleida de Farrugia:

-Receta del Amor:

-Luchando y respetándose pueden conseguir el abrir camino y cumplir con sus compromisos.

-Luis, tú pones la semilla y yo las riego, para que den frutos.

-Si tú trabajas de buena fe, todo te saldrá bien.

 

 

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