Al incursionar de manera formal al engranaje hípico nacional, “El Mago” Farrugia recibió una de sus primeras colaboraciones por parte de la familia Endara, la cual era propietaria del histórico Stud Miura.

Jachal, un caballo del cual Luis Humberto Farrugia mantiene gratísimos recuerdos, le otorgó su primera gran satisfacción en la hípica cuando ganó, en 1944, el clásico Velocidad.

Poco más de un año había pasado desde su arribo al Hipódromo Juan Franco. Su nombre no era muy conocido entre los preparadores, aunque ya se sabía sobre Iquique, Vampiro y Sunny Blarney, sus primeros caballos.

Támesis, descendiente de Nidd’Or en Lilimani por Tagore, era el campeón de la pista en la época. Defensor de los colores de la familia Eleta y dueño de la atención de propios y extraños, el brioso animal llegó a la edición del clásico Velocidad, correspondiente a 1944, con todas las de ganar: un entrenador con gran prestigio, don Ernesto “Tito” Navarro, grandes presentaciones sobre los mejores caballos y una fortaleza digna de respeto.

Jachal, en tanto, solo tenía a su haber el deseo de sus propietarios de ganar y la convicción de su entrenador de que había que hacer lo mejor posible.

   “La madre de Rafael Endara se encontraba sufriendo quebrantos de salud, la situación económica de nosotros –Rafael y yo- era nula el día de la carrera y para colmo de males, “Rafa” le había prometido a su madre que le traería el trofeo de regalo”, relata Farrugia.

“Tú sabes lo que significa competir contra el mejor caballo y el mejor entrenador y aparte de eso tener la responsabilidad de cumplir una promesa que tú no hiciste.  Bueno, llegó el momento de la carrera, Rafael y yo fuimos a la pista con Jachal y en el instante que llegábamos iba pasando don “Tito” Navarro y yo le dije en tono altanero a Rafael lo siguiente: ¡No te preocupes que nos vamos a ganar la carrera! Esto produjo la reacción inmediata de Navarro, quien me miró y dijo: ¡No estés hablando tonterías!

“Así las cosas, llegamos al punto de partida, detrás de la huincha. Támesis, que siempre se distinguió por ser un caballo voluntarioso, agresivo y muy indócil fue ubicado mientras que Jachal, generalmente más calmado de carácter, también fue colocado”.

“Para sorpresa de todo el mundo -relata Farrugia- Jachal le pegó una patada a Támesis cuando estaban colocados en el punto del saque y desde allí comenzó a escribirse la historia. Al final, Jachal ganó la carrera que tenía como premio 1,500.00 dólares”.

Jachal recibió la monta del inmortal Blas Aguirre, cargó 108 libras, lució la chaqueta del Stud Miura y cubrió los 1,300 metros de la carrera en 1.19 clavado.  Así se escribió la historia de la primera “gran carrera” que ganó Luis Humberto Farrugia.

Primer Golpe

Tú sabes lo que significa competir contra el mejor caballo y el mejor entrenador y aparte de eso tener la responsabilidad de cumplir una promesa que tú no hiciste

Primer Golpe

Tú sabes lo que significa competir contra el mejor caballo y el mejor entrenador y aparte de eso tener la responsabilidad de cumplir una promesa que tú no hiciste