Para los comienzos de la década del 70, el nombre de Panamá se hacía sentir en los coliseos hípicos internacionales y de manera especialísima las hazañas de los jockeys criollos que dominaban a su voluntad la pujante hípica norteamericana.

En el área del Caribe, el Derby Regional, conocido como el Clásico Internacional del Caribe, llega a su quinto onomástico. Panamá no faltó a ninguna de las citas previas al año 70. Pero esa asiduidad no fue reciprocada por los resultados, puesto que ninguno pudo llegar más allá del cuarto lugar.

El Brigadier, un hijo de Rescatado, defensor en Panamá de los colores del Stud Buena Fe y acondicionado por Luis Humberto Farrugia, avanzó con fuerza en la tierra derecha y capturó la tercera posición en la Olimpiada Hípica Caribeña para ser la primera figuración nacional más allá del cuarto lugar.

En 1974, la delegación panameña viajó a Puerto Rico para competir en los tres eventos internacionales y Eugenio, preparado por Andrés Farrugia y el asesoramiento de “El Mago” Farrugia, ganó el clásico Confraternidad por distanciamiento de Peanot que, se comprobó, causó un estorbo durante el desarrollo de la carrera. Esta fue la primera victoria internacional para nuestro país, fuera del territorio nacional, ya que el año anterior Montecarlo había hecho suyo el Internacional del Caribe, cuya sede fue el HPR.

Satisfacción Internacional

Panamá se hacía sentir en los coliseos hípicos internacionales y de manera especialísima las hazañas de los jockeys criollos.

Panamá se hacía sentir en los coliseos hípicos internacionales y de manera especialísima las hazañas de los jockeys criollos.

Satisfacción Internacional